domingo, 2 de diciembre de 2012

No me obligues a levantarme de la cama.


No me obligues a levantarme de la cama, dentro hay un universo que me apetece descubrir, donde tengo sueños, esperanza, felicidad y valentía. Donde pasan cosas raras que parecen normales. 

En una cama todo lo incierto es cierto, lo falso, verdadero, y lo ilógico, completamente normal.

No me obligues a deshacerme de todo esto. En este mundo hay cosas que prefiero seguir ignorando.

En una cama nunca pasan cosas malas.

martes, 6 de noviembre de 2012

Cibersexo

Tiene gracia que te decepciones.

Tiene gracia que ya no sientas nada por esa persona por la que hace unos meses hubieras dado la vida.

Te enamoraste de una foto. Te enamoraste de un vídeo que te decía todo lo que querías oír.

No experimentaste lo que tenías que experimentar.

Es duro, ¿eh? Es duro cambiar de punto de vista.

Al primer palo caíste.

Pero se veía venir.

miércoles, 24 de octubre de 2012

¿Recuerdas?

¿Recuerdas ese tiempo en el que estábamos juntos? ¿En el que solo necesitábamos una sonrisa para ser felices, una lágrima para demostrar los sentimientos y un beso para olvidarnos de lo que había alrededor?

¿Recuerdas cada tarde, cogidos de la mano, soñando en el futuro y viviendo el momento?

¿Recuerdas cada beso, cada abrazo, cada orgasmo, como símbolo de unión, como pasado, presente y futuro?

Dime, ¿lo recuerdas?

Recuérdalo, es lo único que te va a quedar de mí.


viernes, 21 de septiembre de 2012

¿Por qué?

¿Por qué siempre que me miras consigues que todo mi mundo desaparezca? ¿Por qué al sonreírme haces que mi cuerpo se rompa en mil pedazos que solo puedes reconstruir con un beso?

¿Por qué cojones me haces tan feliz?

jueves, 30 de agosto de 2012

Es interesante que los mejores momentos de tu vida sean hechos completamente casuales, sin ningún tipo de incentivo, que vengan porque sí y se queden en tu mente para siempre.

Esos momentos en la piscina, en la calle, en un bar; en el que te pasan una cerveza, y dos, y tres, te emborrachas y lo ves todo más sencillo, más claro, y con la gente que quieres a tu alrededor. Esos momentos en los que una sonrisa te hace llorar de felicidad, un gesto te hace reír sin motivos, y un beso te transporta al lugar de tus sueños.

La felicidad no se compone de hechos predecibles, la felicidad son esas pequeñas cosas que te hacen ser tú. Y haz lo posible para que no te lo arrebaten.

lunes, 6 de agosto de 2012

El gran drama de mi vida es que soy demasiado tímido. Nada más.

Qué triste.

sábado, 7 de julio de 2012

Su sonrisa se traduce en un soplo de aire frío en una tarde de verano. Arregla mi alma en un segundo.

lunes, 4 de junio de 2012

Sonrisas vacías.

Siempre he sido un chico sonriente. Con una sonrisa fea, vamos a admitirlo, y carente total de sentimientos.
Nunca me ha gustado desvelar lo que siento por dentro. Y bueno, quizás estés pensando que es precisamente lo que hago con este blog, pero creo que es mucho más fácil decir algo sin ver las reacciones de los demás. Es mucho más sencillo decir algo sin esperar una cara de pena, de enfado, de compasión o de decepción.



Y bueno, quizá es que sea un cobarde.

viernes, 1 de junio de 2012

¿Por qué no me quieres?

-¿Por qué no me quieres?- dijo ella, llorando desconsoladamente, hecha un ovillo en el suelo.
Él se agachó, le cogió un mechón de pelo y la miró directamente a la cara. Dos pequeños grandes moratones se descubrían en su fina piel. Ella parecía de porcelana. Esas manchas no parecían reales en una cara tan perfecta.
-Yo te quiero, mi princesa.- contestó él, totalmente serio.
Ella se elevó un poco, y empezó a besarlo. Él contestaba a los besos mientras se desabrochaba la camisa, y, seguidamente, le quitaba los pantalones a ella. Sus piernas, dos delicadas líneas, delgadas, deformadas por heridas y arañazos. Él empezó a besarselas, recorriendo con los labios las heridas, mientras ella soltaba débiles gemidos de dolor. Después, le quitó a ella la camiseta. Dejando ver más moratones y heridas. Él las recorrió todas. Ella se dejaba hacer.

De repente, él paró. Sin cambiarle la cara, se levantó del suelo y se dirigió a la puerta.
-Eres una puta.- añadió, antes de salir.

Nostalgia

Cuando te quieras dar cuenta, tendras 18. Mirarás a atrás. Y verás que no ha pasado nada.

Un agujero negro.

Sentimientos inexistentes.

Vacío.

Silencio.