Es interesante que los mejores momentos de tu vida sean hechos completamente casuales, sin ningún tipo de incentivo, que vengan porque sí y se queden en tu mente para siempre.
Esos momentos en la piscina, en la calle, en un bar; en el que te pasan una cerveza, y dos, y tres, te emborrachas y lo ves todo más sencillo, más claro, y con la gente que quieres a tu alrededor. Esos momentos en los que una sonrisa te hace llorar de felicidad, un gesto te hace reír sin motivos, y un beso te transporta al lugar de tus sueños.
La felicidad no se compone de hechos predecibles, la felicidad son esas pequeñas cosas que te hacen ser tú. Y haz lo posible para que no te lo arrebaten.
Que bonito!
ResponderEliminarYo creo que estamos hechos de pedacitos de momentos, que marcan nuestra forma de ser de una manera u otra. Precioso en serio. Me alegro de haber encontrado este blog, gracias a tu fav de hecho.
Paseate por mis delirios si quieres: http://perdidasentrelineas.blogspot.com/
Un besazo :)