jueves, 30 de agosto de 2012

Es interesante que los mejores momentos de tu vida sean hechos completamente casuales, sin ningún tipo de incentivo, que vengan porque sí y se queden en tu mente para siempre.

Esos momentos en la piscina, en la calle, en un bar; en el que te pasan una cerveza, y dos, y tres, te emborrachas y lo ves todo más sencillo, más claro, y con la gente que quieres a tu alrededor. Esos momentos en los que una sonrisa te hace llorar de felicidad, un gesto te hace reír sin motivos, y un beso te transporta al lugar de tus sueños.

La felicidad no se compone de hechos predecibles, la felicidad son esas pequeñas cosas que te hacen ser tú. Y haz lo posible para que no te lo arrebaten.

1 comentario:

  1. Que bonito!
    Yo creo que estamos hechos de pedacitos de momentos, que marcan nuestra forma de ser de una manera u otra. Precioso en serio. Me alegro de haber encontrado este blog, gracias a tu fav de hecho.
    Paseate por mis delirios si quieres: http://perdidasentrelineas.blogspot.com/
    Un besazo :)

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Dispara, prometo que no me dolerá.