viernes, 1 de junio de 2012

¿Por qué no me quieres?

-¿Por qué no me quieres?- dijo ella, llorando desconsoladamente, hecha un ovillo en el suelo.
Él se agachó, le cogió un mechón de pelo y la miró directamente a la cara. Dos pequeños grandes moratones se descubrían en su fina piel. Ella parecía de porcelana. Esas manchas no parecían reales en una cara tan perfecta.
-Yo te quiero, mi princesa.- contestó él, totalmente serio.
Ella se elevó un poco, y empezó a besarlo. Él contestaba a los besos mientras se desabrochaba la camisa, y, seguidamente, le quitaba los pantalones a ella. Sus piernas, dos delicadas líneas, delgadas, deformadas por heridas y arañazos. Él empezó a besarselas, recorriendo con los labios las heridas, mientras ella soltaba débiles gemidos de dolor. Después, le quitó a ella la camiseta. Dejando ver más moratones y heridas. Él las recorrió todas. Ella se dejaba hacer.

De repente, él paró. Sin cambiarle la cara, se levantó del suelo y se dirigió a la puerta.
-Eres una puta.- añadió, antes de salir.

1 comentario:

  1. Me formaré mi propia idea del mensaje que se esconde tras cada palabra, porque sé que lo hay, y hay sentimientos.
    Quizá realmente sean ajenos a lo que quieras transmitir, o evadir, pero de cualquier forma quisiera decirte que adoro lo que escribes y cómo escribes.
    En cierto sentido me das envidia, pero probablemente no debería envidiar el motivo por el que te sale tan bien.

    XOXO

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Dispara, prometo que no me dolerá.