jueves, 30 de agosto de 2012

Es interesante que los mejores momentos de tu vida sean hechos completamente casuales, sin ningún tipo de incentivo, que vengan porque sí y se queden en tu mente para siempre.

Esos momentos en la piscina, en la calle, en un bar; en el que te pasan una cerveza, y dos, y tres, te emborrachas y lo ves todo más sencillo, más claro, y con la gente que quieres a tu alrededor. Esos momentos en los que una sonrisa te hace llorar de felicidad, un gesto te hace reír sin motivos, y un beso te transporta al lugar de tus sueños.

La felicidad no se compone de hechos predecibles, la felicidad son esas pequeñas cosas que te hacen ser tú. Y haz lo posible para que no te lo arrebaten.

lunes, 6 de agosto de 2012

El gran drama de mi vida es que soy demasiado tímido. Nada más.

Qué triste.