Ahí está. En mi memoria.
Grabada a fuego.
Tatuada en mi cerebro.
Impresa con tinta imborrable.
Dibujada con una cuchilla.
Susurrada por el viento.
La luz del sol,
que se va, para después volver.
Los golpes de aquel día.
Canción diabólica.
Recuerdo catastrófico.
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Dispara, prometo que no me dolerá.